La lucidez de un rey Midas: Luís López Bregel
01/04/2016

Milagros Hernando, embajadora de España en el Líbano

"Sí veo, en un futuro, a una mujer presidenta en el Líbano”

“Hemos llegado a estar 23 mujeres embajadoras”

Milagros Hernando está destacada como embajadora de España en el Líbano desde el 2012. Una mujer en un país árabe sorprende, pero sorprende más aún cuando descubres que fue ella misma quién lo solicitó. Tremendamente viva, su energía te alcanza a medida que habla mientras tomamos un té a media mañana. Nacida en Bilbao, a pesar de su dilatada experiencia en el exterior, conserva aún su acento vasco. Es apasionada, optimista, enormemente sencilla y muy amena. Siempre lo fue. Compañeras primero y amigas después, nos conocimos hace treinta años mientras preparábamos la carrera diplomática. No se en qué momento la entrevista deja de serlo y pasa a ser una conversación entre amigas.



P: Mujer y país árabe parece que no casan mucho. ¿Qué te llevó a querer ser la embajadora en el Líbano?

R: En la zona árabe, y no sólo en Oriente Medio, se están produciendo fenómenos que todavía no vemos terminados, pero que es posible que describan una nueva realidad socio-política en los próximos 10-20 años. Es una zona del mundo de enorme interés para cualquier persona que trabaja en política internacional, como pudo serlo Centroeuropa en los 90, o América Latina en los 80, y las mujeres también queremos estar ahí, como los hombres. Luego, hay países que te hacen las cosas más sencillas, y el Líbano es uno de ellos. Para una mujer estar aquí es fácil. Puede moverse con la misma tranquilidad y libertad que en España, igual.

P: Una mujer embajadora en un país en el que, de acuerdo con Unicef, 1 de cada 100 niñas se casa antes de los 15 años ¿Es una incongruencia, una provocación, o una gran esperanza para la mujer ?

R: En el caso del Líbano es la demostración de un país muy heterogéneo. Las niñas que se casan antes de los 15 años proceden de un mundo rural de concepciones religiosas más conservadoras. La recepción que tiene el Líbano a la mujer embajadora es súper positiva, por eso estamos tantas mujeres embajadoras. De hecho formamos una especie de lobby femenino. Ahora hay dos puestos muy importantes de cierta trascendencia política ocupados por mujeres, como son la representante del Secretario General de NNUU y la embajadora de la Unión Europea. Ha habido momentos en que hemos coincidido hasta 23 embajadoras. Para entender el Líbano NO hay que hablar en clave religiosa, sino en clave social y cultural y dejar aparte la religión.

P: Hemos conocido dos realidades que protagonizan las mujeres del Líbano. Dos formas de afrontar el futuro : salir fuera o la lucha por conseguirlo desde dentro. ¿Cuál te parece más acertada?

R: Me gustaría que salieran menos y abogaran por el desarrollo del país desde dentro. Por eso me emocionan los jóvenes magníficamente preparados que pudiendo estar en París, por ejemplo, algo que les resulta muy fácil, hayan decidido apostar por quedarse y luchar por la mejora del país.

P: La esfera política es muy patriarcal en el Líbano y gobernada prácticamente por hombres. Sin embargo, dos mujeres se han presentado por primera vez a las elecciones presidenciales, la abogada y activista social – y esposa de un diplomático- Nadine Moussa, y Tracy Chamoun. Su batalla será épica, sino imposible ¿Las conoces personalmente? ¿Realmente pueden ellas cambiar algo?

R: Sí, las conozco a las dos. La primera, como dices, Nadine Moussa, con la que me une una buena amistad, se presentó en el año 2013, y muy recientemente, en diciembre del 2015, Tracy Chamoun, nieta de un anterior presidente, e hija de un líder político que fue asesinado. La sociedad política es muy masculina. Eso lo ven hombres y mujeres. Pero ahora lo importante es que están ahí, apostando por otra forma de hacer política. Y el hecho de que lo hagan ya indica que algo está cambiando. Sí veo posible en un futuro que una mujer pueda ser presidenta, pero antes deben lograr que ese modelo institucional, hoy anquilosado, se dinamice con las reformas que sean necesarias. Están pendientes asuntos importantes. Este año y medio sin presidente, la región con unos conflictos que les afectan directamente, y el propio modelo institucional que no da respuesta a sus problemas. Hoy parece que ya estamos en el camino de lograrlo.

P: ¿Qué diferencia ves entre el Líbano de hoy y el de hace cuatro años cuando llegaste?

R: En el 2012 la guerra de Siria era incipiente. Se podía pensar que en Siria se iba a producir lo mismo que en Egipto o Túnez. Desde entonces en el Líbano hemos visto las consecuencias de ese drama, el número de refugiados y de desplazados cada vez más alto, y el juego político en la zona se hace cada vez más virulento. El tema de la confrontación entre las dos grandes potencias, Irán y Arabia Saudí, ha tenido su trascendencia en el país, y el propio inmovilismo ha atascado la negociación política para elegir al presidente. Sin duda para el Líbano soportar un millón doscientos mil refugiados y una población siria desplazada de casi otro millón, en un país inicialmente de cuatro millones de habitantes, es un peso importante. Estos son los cambios que más destacaría.

P: Vives en una de las zonas más delicadas del planeta ¿No tienes miedo?

R: No. Puedo tener miedo a otras cosas, como cualquier persona, pero no a estar viviendo en el Líbano. Es cierto que hay que tener cuidado con la seguridad, y yo llevo una persona que me acompaña, pero somos muy discretos y podemos movernos por cualquier sitio tranquilamente, como si estuvieras en Madrid.

P: Tu te has involucrado mucho en favor de la mujer libanesa y su desarrollo cultural y social ¿Qué has hecho para ello?

R: No sólo yo, sino el lobby de mujeres embajadoras. En general tenemos más sensibilidad respecto al tema de la mujer y tratamos de apoyarla, escuchándola lo primero, pero sobre todo intentamos demostrarlo socialmente. La apoyamos con nuestra presencia en actos que convocan y nos invitan, aunque el acto no sea tan representativo como otros a los que normalmente vas. De esta forma yo les digo “me interesa lo que haces, así que aquí estoy”.
A Nadine Moussa y Tracy Chamoun, cuando vinieron a verme y me contaron sus proyectos, les organicé a cada una un desayuno con nuestro lobby para que nos presentaran sus programas. Y de esta forma, a través de nuestras respectivas notas a las cancillerías, alguien en algún lugar del mundo supo de ellas y de sus programas. Es una forma de mostrar una especial sensibilidad hacia esas mujeres que han decidido de alguna forma agujerear el modelo presidencial.

P: ¿Es fácil la integración de un extranjero ?

R: Si, los libaneses son un pueblo muy abierto, muy amable y tienen a gala relacionarse con extranjeros. Enseguida te invitan a sus casas y lo hacen de corazón.

P: Los hijos de los españoles que viven en el Líbano ¿Se educan en el sistema español, en el libanés, o en colegios internacionales ?

R: No existen colegios con sistema español. Normalmente apuestan por educarse en colegios internacionales, en francés o en inglés, pero en ambos casos los colegios son muy buenos y tienen un nivel educativo equiparable a cualquier colegio en España, o cualquier otro país . Estos niños, normalmente cuando acaban, si han empezado pequeños con seis u ocho años, hablarán árabe, francés e inglés; si empiezan un poco más mayores les eximen del árabe, pero desde luego en tres o cuatro años son bilingües en francés o inglés. O ambos.

P: Si tuvieras la oportunidad para hacerlo ¿Qué iniciativa concreta llevarías a cabo para sacarle más partido a las relaciones España –Líbano?

R: Creo que el gran reto de la política exterior española es pensar en términos estratégicos. El pensamiento estratégico es saber qué quieres hacer en cada uno de los aspectos que definen una política bilateral y tratar de aprovechar todas las palancas u opciones que tienes. En mi caso tengo cuatro y las trato de aprovechar al máximo: la de la Unión Europea, y ser española por supuesto, la de Iberoamérica , la de las Naciones Unidas, que en el Líbano tiene una importancia enorme, sobre todo por el tema de los refugiados, de seguridad etc. , y por último la bilateral España- Líbano. Con esas palancas y tus compañeros comprendiéndolas también, vas descubriendo tus objetivos a corto y medio plazo. En este sentido, hace dos años el Ministerio de Exteriores publicó la primera “Estrategia de Acción Exterior”, que abarcaba a todos los ministerios.

P: ¿Cómo son ahora estas relaciones bilaterales?

R: En el aspecto político no hay litigios, no tenemos facturas históricas en la zona, lo más importante es nuestra presencia con Naciones Unidas. Deberíamos incentivar más las visitas, pero al no haber presidente esto influye también. En cuanto al económico y cultural tenemos que trabajar bastante. Uno de mis objetivos primordiales ha sido fomentar el idioma español. Contamos con el instituto Cervantes, por dónde ha pasado mucha gente, pero quiero conseguir que el español sea una de las lenguas regladas en el sistema educativo. Tenemos muchas posibilidades y estamos en ello. Desde el año 2013 ya está incluido entre las lenguas optativas que se pueden estudiar en los colegios, además de las otras tres que he comentado antes, pero quiero ir más allá, y pasar a la universidad. En una ya lo hemos logrado y en diciembre de 2015 ha salido la primera promoción de estudiantes de filología hispánica, o lo que es su equivalente. Estamos intentando montarlo en otras universidades y también buscar profesores, porque faltan.

P: ¿ Y la relación comercial como está en estos momentos?

R: Acabamos de crear hace pocas semanas el Consejo de Negocios España –Líbano, que no existía, cuyo objetivo es fomentar la actividad comercial en ambas direcciones. Son todas empresas libanesas que tienen relación con España y pretenden mejorarla e incrementar su volumen de venta , pero su venta es nuestra exportación. En este momento los sectores más potentes son la moda, con la presencia de todas las marcas más importantes, Inditext , Pronovias, Mango…, el sector de la construcción y la exportación de animales vivos, vacuno y bovino sobre todo. En alimentación hemos de hacer mucho más esfuerzo. Nuestro producto es bueno pero se conoce poco. Es suficientemente competitivo como para que hubiera entrado más fuerte, pero estamos en desventaja aún respecto a Francia, Italia, u Holanda . En cambio en la moda somos muy potentes.

P: ¿Y cómo se logra ser muy potentes en el sector de la moda en un país con diseñadores de la talla de Elie Saab, por ejemplo?

Elie Saab , al que conozco personalmente, es fantástico sin duda. Pero la moda española ha llevado al mundo algo importantísimo, y es que tu puedes estar guapo sin que haga falta que seas millonario. Es precisamente ahí dónde ví la gran baza y la he utilizado mucho para activar la relación comercial al máximo. Por ahora el modelo que tenemos es a través de empresas libanesas franquiciadas de las españolas. La presencia directa de la empresa española como tal no se ha producido aún.

¿Y por qué? ¿ Hay algo que lo impida?

R: No. Sólo que la empresa española tradicionalmente ha estado más interesada en otros mercados, como el mercado interior, la Unión Europea, o Iberoamérica. Espero que pronto haya empresas españolas interesadas en establecerse en el Líbano, como han hecho las francesas o italianas, por ejemplo.

¿Qué imagen tienen de España?

Muy buena. Hasta nos sorprende a veces. Ayuda no tener facturas históricas con esa parte del mundo. No hemos participado en guerras mundiales, ni en colonias, etc. Pero sobre todo, la gente valora muchísimo el esfuerzo de generosidad y solidaridad por parte de España de permanecer, desde el 2006, con Naciones Unidas en misión de paz en su frontera con Israel, incluso a pesar de la crisis económica. Lo agradecen muchísimo. Pero, además de esto, los libaneses me dicen que no me olvide del efecto del futbol. En el mundial “La roja” despertó mucha simpatía hacia nosotros porque transmitimos valores muy atractivos con unos jóvenes que resultaron ídolos, y ahora que tenemos dos equipos que están en las ligas, no pasa un sólo día sin que me pregunten siete u ocho veces si soy del Madrid o del Barça.

P: ¿Y tu qué les dices ?

R: Que soy del Atlétic de Bilbao, y te puedes imaginar el descoloque de quién me lo pregunta.

P: Beirut es conocido por ser un centro importante para muchos músicos y cantantes de Oriente Medio. Especialmente las cantantes femeninas. Todos los productores musicales y de vídeo se encuentran allí y la escena musical es al parecer más abierta. A pesar de ser una sociedad machista ¿Se nota en las calles que Beirut es diferente a otras capitales de la zona que hayas conocido?

R: Absolutamente. Es una ciudad que está siempre viva. Hay una zona que me encanta, La Corniche, un espectacular paseo de 14 kilómetros, que parece la plaza mayor de los pueblos junto al mar. Ahí se reúne todo el mundo, te encuentras con todo tipo de gente, la más variopinta, que nada tiene que ver una con otra, y que es fiel reflejo de la pluralidad de culturas que habitan y conviven en Beirut. Desde una chica haciendo footing en pantalón corto, un ejecutivo con corbata, una mujer de negro y la cabeza cubierta con pañuelo, otra en vaqueros, es un escaparate de lo que es Beirut.

P: ¿Me puedes recomendar un par de restaurantes en Beirut?

R: De comida libanesa el Abd el Haward me encanta , el dueño es un músico egipcio muy interesante, también el Sushi Bar, que es un japonés estupendo, dentro de una casita japonesa muy simpática, y Totó, un italiano magnífico que está en la zona de moda. (De momento los españoles no han tenido demasiada suerte con sus restaurantes).

P: A la hora de hacer balance ¿Qué es lo mejor y lo peor de tu estancia en el país?

R: Lo mejor es que tengo una visión más airosa de la realidad. He podido conocer desde dentro lo que se produce en un área del mundo sobre el que hay muchos tópicos, y pensar más en análisis más sofisticados. Es la obligación de todos los que vivimos en estas circunstancias.

Lo que menos me gusta es que coges cariño a los países , a su gente, y te gustaría que les fuera mejor. Que el país fuera más estable, que tuvieran unas instituciones más fuertes, una administración más potente, que la gente más capaz tuviera su llegada. No me gustan los discursos inmovilistas. Cuando escucho “esto es el Líbano” no lo acepto, porque encierra conceptos peyorativos sobre una sociedad, y la sociedad es lo que su gente quiere que sea.

Los libaneses valoran que les aprecies, que te guste su sociedad, que estés a gusto, y la mayoría aprecia que tengas mensajes de futuro que le digan que pueden lograr cosas mejores porque tienen la capacidad para lograrlo. Valoran que les des tus propias visiones porque no estás dándoles lecciones, sino que son análisis basados en tu propia vida.

P: ¿Qué le dirías a la mujer libanesa antes de irte?

R: Lo que diría a toda mujer en general. Que apueste por la educación, por la autonomía financiera, y que reivindique su capacidad de decisión.

P: ¿Hay que ser de una pasta especial para ser diplomática?

R: Te tiene que gustar lo que haces, igual que si eres médico no es sencillo convivir con la enfermedad todos los días, o en el mundo de la formación “intentando desasnar y siempre la cuadra llena”, como decía un embajador. Para ser diplomática te tiene que gustar la idea de conocer gente nueva, de conocer países, te tiene que interesar el entender esa nueva realidad; no es tanto ser de una pasta especial como contar con una serie de curiosidades especiales, y aceptar que supone que vas a tener que prescindir también de lo que forma tu realidad cotidiana en tu país.

P: ¿Te ha cambiado vivir en el Líbano?

R: De momento no soy consciente de ese cambio, seguramente a posteriori lo veré. Mientras lo vives no te das cuenta.

P: Tu estuviste en Lima en el 90, en Praga en el 93, y ahora en Beirut . ¡Has estado siempre en los lugares más interesantes !

R: Bueno porque eliges tu carrera profesional pensando en qué es lo que te interesa en este momento en la política internacional. Yo no he hecho muchos puestos en el exterior, pero los que he tenido he intentado siempre preguntarme qué esta ocurriendo en este lugar, y por qué quiero estar ahí.

P: ¿Cuál es tu próximo reto profesional?

R: Por ahora regresar a España. En agosto se cumplen mis cuatro años en el Líbano y quiero volver a entrar en contacto directo con el día a día de mi país y recuperar un poco la normalidad, como cualquier otra persona. Como diplomática siempre buscaré un puesto que me obligue a tener la cabeza sobre los hombros y los ojos abiertos. No quiero pasar el tiempo, sino vivir el tiempo.

Te libanés perfumado con naranja

Ingredientes:

  • 4 cucharaditas (20 g) de hojas de té negro
  • 2 cucharaditas (10 g) de anís
  • 1 cucharadita (5 g) de canela
  • 1 cucharadita (5 g) de clavos de especia enteros
  • Tiras finas de la piel de 1 naranja
  • 1 ½ tazas (375 ml) de agua
  • 2 cucharaditas (10 g) de miel

Raciones: 4 personas

Preparación:

  • Poner el té, el anís, los clavos de especia y la piel de naranja en una tetera.
  • En un cazo aparte, calentar el agua hasta que esté a punto de entrar en ebullición.
  • Añadir este agua a la tetera y dejar reposar la infusión durante 5 minutos.
  • Colar el té en tazas pequeñas y añadir la miel.

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